miércoles, 8 de mayo de 2013

"Where do you go?"

Muchas veces, solitarios en nuestros hogares, rodeados del más espeso silencio, nos paramos a observar y analizar nuestras vidas. Es entonces cuando notamos que algo no es correcto, que no está bien. Algo que nos incomoda pensar, e incluso a veces, es causa de depresión o cierto tipo de trastorno. Esa gran cuestión es: ¿Es ésto real? 
Aquí me encuentro yo, delante de una pantalla de ordenador, cuando debería estar estudiando. Estoy en último curso de instituto, y cada día me convenzo más a mí misma de que ésto es absurdo. No me refiero para nada a la idea de estudio, sino a la idea de obligación, de coacción. 
Podríamos decir que la sociedad está prácticamente organizada para que, si no tienes estudios, no tengas un buen trabajo. Es decir, las personas a las que no les gusta medicina, derecho, arquitectura, o tipos de carreras que "tengan salida", serán escoria toda su vida. 
O es eso lo que suponemos.
Veamos, si algo no nos gusta, ¿qué demonios hacemos viviendo? Me explico. 
La vida, según católicos o judíos, es solo una especie de prueba, algo que no tiene demasiado valor, pero si quieres obtener el premio del cielo, debes aprobar. 
Otros comentan que ésta vida es la única, que no hay nada más allá, que es un absurdo pensar en ello. 
Yo tengo una pequeña respuesta para todos aquellos que se planteen estas cuestiones. Sea insignificante o no, al fin y al cabo ésta vida es la única que conocemos. No conocemos otra cosa, salvo vivir en éste sórdido lugar. Y haya después algo o no, ¿para qué preocuparnos? ¿Por qué no invertimos entonces esas preocupaciones en vivir? ¿Por qué no nos dedicamos a lo que nos encanta? 

Y luego te das cuenta, de que el mundo no es un lugar donde ésto sea posible. No con todos los problemas que existen. Y no con todas las idioteces que pasan por la cabeza de las personas. Idioteces importantes. 

Aquí concluyo y cierro ésta pequeña reflexión, que en definitiva, nos deja como al principio: entregados a una vida sin sentido. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario