lunes, 21 de septiembre de 2015

Read me.

Hace unos días te escribí como me sentía.
Y tú has decidido, que lo mejor es borrar mi número y no responder.
Me han dicho que debo dejarte sola, no presionarte.
Y eso hago.
Escribo aquí porque es el único lugar que deja la puerta medio abierta,
una incógnita. Nunca sabré si lo leíste o no, pero al menos está escrito para todo Internet.

No estoy preparada para esto.
Dicen que tengo que ir pasito a pasito, intentando superarlo poco a poco.
Intentar seguir con mi vida, mirar hacia el futuro, hacia los planes que tengo.
Pero mi vida has sido tú desde hace mucho tiempo, y ahora no sé qué hacer con ella.
Me siento inútil y vacía, sin el propósito de intentar hacerte feliz.
Una cosa he aprendido de todo lo que he visto en cuanto a relaciones:
cuando hay una crisis, hay personas que tratan de arreglarlo con medidas drásticas.
Tales como casarse o tener hijos de repente.
He estado a punto de hacer una de esas locuras, para ver si con eso podía recuperarte.
Sin embargo, he caído en la cuenta de que eso no va a arreglar nada. Primero tenemos que arreglarnos nosotras.

No estoy preparada para meter tus cosas en una caja, ponerles dirección de envío y remitente, y devolverlas a quién un día me las prestó. A quién un día me las confió, pensando que nunca tendría que devolverlas.
Es lo único que me queda de ti. Lo único físico que tengo.
Tener esas cosas representa una última oportunidad de volver a verte.

No quiero decirte adiós.
No estoy preparada para que volvamos a ser dos desconocidas.

No quiero decir adiós.


Supongo que tendré que decir "hasta pronto".
Aunque incluso eso, duela.
Vuelve, por favor.

https://www.youtube.com/watch?v=EavqU-Ar2DQ


lunes, 14 de septiembre de 2015

Espero que sigas ahí.

Se acerca el otoño,
y se me caen las hojas.

Todo lo que me daba vida,
los frutos, las flores, el sol,
se ha escondido tras las nubes,
o han desaparecido bajo una capa
de sequedad caduca.

Dime por qué,
por qué tienen que secarse las hojas.

Septiembre es el mes
en el que más personas han nacido.
Sin embargo una parte de mí,
ha muerto.

Miro al cielo cuando atardece,
y huelo que se acerca el otoño.
Él, que es como un intermedio.

Aparece después del verano,
tras quemarnos todos los lunares,
solo para recordarnos,
que viene el frío.

Pero el frío no es frío,
sin ti.

Y el invierno llegará,
bien lo dicen por ahí.
Espero que cuando lo haga,
llegues tú aquí.


https://www.youtube.com/watch?v=EQVcJ1QNMqc




jueves, 10 de septiembre de 2015

A ti, que estás ahí.

Hoy me he dado cuenta de algo.
El tiempo, aunque no lo queramos,
siempre nos deja con los sentimientos
que de verdad nos pertenecen.

Como cuando hay una tormenta de arena,
y no puedes ver nada;
o percibes figuras borrosas e inestables,
sobre las cuales no existe certeza de existencia.

Luego de que la tormenta haya amainado,
en el momento en el que el polvo vuelve a su lugar,
vemos lo que de verdad estaba ahí,
y lo que solo era una fantasía.

Para algunos,
ese instante llega demasiado tarde.

Algunos han emprendido el camino
hacia una de las manchas indefinidas
que veía entre la arena.
Solo por miedo, de esperar en soledad.

Y nadie puede culparnos por tener miedo
y buscar no sentirnos solos.
Salvo nosotros mismos.

Hay veces en las que no es tarde,
incluso si ya hemos empezado a caminar
hacia algo inexistente.

Veces, en las que la verdad
está ahí para ti.
No importa cuanto tiempo pase,
ni cuantos caminos o errores
tengamos que recorrer.

Sé que estarás ahí cuando el polvo desaparezca,
cuando la tormenta pase.

Y yo, no voy a ningún lado sin ti.



domingo, 6 de septiembre de 2015

Sálvese quién pueda.

Te quiero, me mata estar sin ti, no concibo la vida si no estoy a tu lado... pero.
No sé cómo seguir adelante si por las noches no recibo un "te quiero" tuyo... pero.
Te debo mil cosas, te lo he dado todo, y adoraría volver a estar contigo... pero.

PERO.
El día que mis "te quiero" dejen de tener un "pero", ese día, sabré que todo ha cambiado.
Ese día sabré que, por fin, puedo volver a estar contigo.
Tal vez ese día no llegue, o tal vez sí.
Como tú misma me dijiste, el tiempo dirá.

Puede que me haya decepcionado a mí misma, pero también me he decepcionado contigo.
Con todo, a decir verdad.
No me puedo creer que esto nos haya pasado, y no me puedo creer que me hayas dado la espalda.
Como si todos los esfuerzos que hemos puesto todos estos años, no hubieran servido para nada.
Y tengo ganas de echarte mil cosas en cara.
Tengo ganas de decirte a la cara que te odio.
Odio sentir que yo lo di todo para estar a tu lado, que hice mi vida a tu alrededor, que estuve contigo cuando tú no querías saber nada del mundo, cuando no sabías lo que hacer con tu propia vida; estuve contigo cuando nadie más estuvo ahí, cuando te quedaste completamente sola por culpa de otras personas. Cuando te abandonaron, cuando te quisiste ir con otra persona que no era yo, cuando te fuiste. Cuando volviste.
Ahí estaba yo.
Y puedo decirte mil veces que no soy la novia perfecta, y que he cometido muchos errores.
Errores como, tal vez, ser demasiado celosa al principio, como desconfiar de mí, y de ti.
Errores como dejar de ser, de repente, todo eso.
Tal vez lo nuestro estaba destinado al final.
Mil acontecimientos nos han llevado a esto.
Sigo teniendo miedo de echarte las cosas en cara, pero supongo que ya es tarde para eso, ¿no?
Pero.

¿Ves? Siempre está el pero.
Pero no sé si podremos hacer como si nada de esto hubiera pasado.
No sé si podremos superarlo sin quemarnos la una a la otra, sin intentar escapar de nuestras culpas, recriminándonos cosas.

Aunque ahora no tiene sentido que piense en esas cosas,¿no es verdad?

Has decidido que nuestra historia, ya no tenga futuro.
No sé cómo puedo seguir aquí, planteándote mil historias, echándote mil cosas en cara, solo para que terminen olvidadas con las lágrimas que derramo.
Y las lágrimas que tú derramas.
No sé qué he podido hacer para estar así ahora mismo, sola.
Supongo que he aprendido que no se le puede entregar toda tu vida a una persona, porque al final te terminan dando la patada, no importa de quién haya sido la culpa.