Hace unos días te escribí como me sentía.
Y tú has decidido, que lo mejor es borrar mi número y no responder.
Me han dicho que debo dejarte sola, no presionarte.
Y eso hago.
Escribo aquí porque es el único lugar que deja la puerta medio abierta,
una incógnita. Nunca sabré si lo leíste o no, pero al menos está escrito para todo Internet.
No estoy preparada para esto.
Dicen que tengo que ir pasito a pasito, intentando superarlo poco a poco.
Intentar seguir con mi vida, mirar hacia el futuro, hacia los planes que tengo.
Pero mi vida has sido tú desde hace mucho tiempo, y ahora no sé qué hacer con ella.
Me siento inútil y vacía, sin el propósito de intentar hacerte feliz.
Una cosa he aprendido de todo lo que he visto en cuanto a relaciones:
cuando hay una crisis, hay personas que tratan de arreglarlo con medidas drásticas.
Tales como casarse o tener hijos de repente.
He estado a punto de hacer una de esas locuras, para ver si con eso podía recuperarte.
Sin embargo, he caído en la cuenta de que eso no va a arreglar nada. Primero tenemos que arreglarnos nosotras.
No estoy preparada para meter tus cosas en una caja, ponerles dirección de envío y remitente, y devolverlas a quién un día me las prestó. A quién un día me las confió, pensando que nunca tendría que devolverlas.
Es lo único que me queda de ti. Lo único físico que tengo.
Tener esas cosas representa una última oportunidad de volver a verte.
No quiero decirte adiós.
No estoy preparada para que volvamos a ser dos desconocidas.
No quiero decir adiós.
Supongo que tendré que decir "hasta pronto".
Aunque incluso eso, duela.
Vuelve, por favor.
https://www.youtube.com/watch?v=EavqU-Ar2DQ

No hay comentarios:
Publicar un comentario