"-¿Recuerdas cuando te dije que lo nuestro no sería para siempre?
¿Recuerdas mis palabras?
+Sí. Me dijiste que seguramente, en el transcurso de nuestras vidas, encontraría a alguien con quién tuviera más cosas en común, que me comprendiera como tú no lo haces. Y que, inexorablemente, me enamoraría de ella.
-Así fue. Inevitablemente, lo nuestro no será para siempre. Comprendí que podía estar sin ti, y tú comprendiste que no podías estar sin mí. Tras años de haber estado presionándote, ese verano sentí todo el daño que te hacía esperando de ti que fueras la novia perfecta. Que hicieras todo lo que yo quería pero sin tener que decirlo, sin tener que pedirlo.
Además pude entender que el amor no se basa solo en besos y abrazos. Que eso lo puede hacer cualquier otra persona. Vi que quién único quiero que me toque el alma, eres tú.
+Te dije que te habías vuelto fría. Que sabías que no me gustaba el agua tibia. Pero que el agua caliente quema, y el agua fría duele. Yo no quería que te volvieras fría, sino tibia. Eso era lo que yo necesitaba.
-Luego, fui a tu casa a proponerte que nos separáramos definitivamente.
Se me rompió el alma al verte llorar. Y sabía, que si dolía tantísimo, no podía ser bueno.
Yo te quiero a mi lado.
Gracias a todo eso, comprendí que quizá lo nuestro esté destinado al fracaso, pero tú siempre serás mi primera. Mi primera en todo.
+Seguimos juntas a pesar de todo...
-Después de eso, me curé de celos, e inseguridades.
Y ahora, hoy, después de casi cuatro años, he comprendido algo.
Tras nuestra última despedida, sentí cosas... Muy intensas.
No pensé que aún podíamos comportarnos como pequeñas amantes que se dicen hasta pronto.
Casi no pude dejarte ir.
+Yo no quería que lo hicieras. Quería que vinieras conmigo. Simplemente te quería a mi lado.
-Quiero decirte algo.
Algo importante, y necesito que me escuches muy bien.
+Dime...
-Quizá tengamos que separarnos, lo comprendo.
Pero deseo con toda mi vida que nunca lo hagamos.
Añoro tu presencia, necesito estar a tu lado.
No puedo evitarlo.
Deseo que nunca encuentres a alguien que te comprenda mejor que yo.
Deseo que nunca dejes de darte la vuelta mientras te despides de mí.
Deseo que nunca dejes de mirarme de arriba a abajo cuando yo me desnudo delante de ti.
+Eso ha sonado muy egoísta, amor.
-Lo sé. Y no me importa.
+¿Por qué?
-Porque te amo.
+Te amo."
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